Más bien después
de la leche, de la última leche
esa que prepara el sueño.
Y solo para él,
ni la madre alcanza a escuchar.
Y no siempre,
solo a veces.
Y siempre mal cantada
que el canto lo canta el padre
y al padre cantar se le da mal
Y gracias a Paco, Ibañez, claro.