¿ Y cómo se vive allá ?
Poufff..
¿ Quoi ?
Ok, es más o menos como un cuento de Maupassant, eso.
Ja! ja! ja!, c’est pas vrai!
Sí, al menos para para el que tiene los ojos limpios, es como Le Horla, como vivirlo, cette nuit, j’ai senti quelqu’un accroupi sur moi, et qui, sa bouche sur la mienne, buvait ma vie entre mes lèvres, pero todas las noches.
Exageras.
No.
¿ Los gobiernos son tan malos ?
No, digo, Sí, por supuesto, pero no es sólo eso, es todo…. la cosa es que ésta isla es manca.
¿..?
Que tiene un sólo brazo, y encima el derecho, ¿ Entiendes ?
Humm, sí, eso da miedo.
Ya te dije, un cuento de Maupassant.

Si a usted le preguntaran lo que opina sobre un tipo que una vez paseaba con un amigo al que, aprovechando una multitud morbosa, dejó tirado en la calle con un ataque de epilepsia, que en otra ocasión acusó a una sirvienta de un robo que él mismo había cometido, que mandó a todos sus hijos a un orfanato y que durante cierto tiempo tuvo la curiosa costumbre de bajarse los pantalones y enseñarle el culo a jovencitas desconocidas que veía por la calle, supongo que le escucharíamos responder utilizando palabras como cabrón, enfermo, hijo de puta, desnaturalizado o malnacido. Supongo.
El personaje no es ficticio. Las del párrafo anterior son anécdotas de la vida de Jean-Jacques Rousseau (1712 – 1778) Un gran philosophe, y, como se ve, un melón de persona.
Algunos ven algo extraño en algunas de sus excusas: “Nunca estuve más lejos de ser un malvado; y cuando acusé a la pobre muchacha, es contradictorio y la vez cierto que mi afecto por ella fue el causante de lo que hice. Ella estaba presente en mi mente y por eso le eché la culpa”.
En cuanto a sus hijos, cinco eran, nadie podrá acusarle – alegó Rousseau – de ser un padre “desnaturalizado”, puesto que, según nos revela en sus Confessions, a él también le hubiera gustado educarse en un orfanato, pero entonces, quién hubiera escrito Emilio!? Emilio o de la Educación es la elaboración de su tésis sobre cómo se debe educar a los hijos.
El primer éxito literario le vino en 1750 con su Discurso Sobre Las Ciencias y Las Artes. La Academia de Dijon ofrecía un premio al mejor ensayo sobre la pregunta: Han sido las ciencias y las artes beneficiosas para la humanidad ? Rousseau mantuvo la negativa y ganó el premio, arguyendo que las ciencias, las letras y las artes son los peores enemigos de la moral, y al crear necesidades, esclavizan al hombre. Ciencia y virtud, sostuvo, son incompatibles, y todo aquello que distingue al hombre civilizado de un bárbaro sin educación (“El buen salvaje”, bueno por naturaleza) es básicamente maligno. La sociedad es depravada y pervierte a los hombres….Cuanto más se reúnen, más se corrompen. Esta es una de las ideas centrales en la filosofía del bueno de Jean-Jacques.
En 1755 le envió a Voltaire su segundo ensayo, Discurso Sobre el Origen y Los Fundamentos de la Desigualdad entre Los Hombres, más o menos la misma mierda, y éste le respondió: “He recibido su nuevo libro en contra de la raza humana. Gracias. Al leerlo se sienten unas tremendas ganas de volver a caminar en cuantro patas, sin embargo, habiendo perdido ese hábito desde hace ya más de sesenta años, me siento tristemente impedido de lograrlo.”
Rousseau es el padre del Romanticismo. Con él, se dice, se abre un camino en la cultura francesa y alemana a través del cual se vuelve a la naturaleza con la esperanza de encontrar allí nada menos que la bondad humana. Para sentirse mejor solo hay que lanzarse a la naturaleza exclamando algo como “oh!, cuanta belleza!” y llorar tan frecuentemente como sea posible.
Su manera de argumentar en favor de la existencia de dios fue toda una innovación. “Ah! Madame!” le escribe a una dama de la aristocracia, “En ocasiones, en la privacidad de mi estudio, con las manos apretadas contra mis ojos o en la oscuridad de la noche, soy de la opinión de que dios no existe. Pero entonces veo, veo el sol que nace y dispersa la neblina que cubre la tierra, desnudando el maravilloso y fulgurante espectáculo de la naturaleza , en ese mismo momento se dispersa toda nube en mi alma. Entonces encuentro nuevamente mi fe, a mi dios. Lo admiro y me postro ante su presencia.
Desde entonces, ningún filósofo (ni nadie), si cree en dios, se toma la molestia, como se hacía antiguamente, de recurrir a argumentos intelectuales para defender la tesis de su existencia (A excepción de Pascal, El corazón tiene razones que la razón desconoce). Si me preguntan, esto no fue ningún avance.
Continúa ….
El equipo Dominicano se anota otra victoria. Bajo la dirigencia de DiarioLibre (Harold Priego y su Boquechivo), ListinDiario (varios) y muchos otros, en esta ocasión, junto a tres adultos, un Niño haitiano ha sido baleado y luego Quemado en un horno ( Quién sabe si todavía estaba vivo) en Jimaní.
Arriba el equipo! keep up the good work! IMBECILES.
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Relacionados:
Más bien después, de la leche, de la última leche, la que prepara el sueño, y solo para él, ni la madre alcanza a escuchar, y no siempre, solo a veces, y mal cantada, que el canto lo canta el padre y al padre cantar se le da mal, y gracias a Paco, Ibañez, claro.

Imagen tomada de Mi Mesa Cojea
ANTECEDENTES:
Hace unos días leí en la edición digital del periódico El País un artículo de Umberto Eco titulado “Un Bloguero Llamado Saramago”, y leyendo los comentarios de otros lectores fui a parar al blog de una escritora cubana llamada Zoé Valdés.
Allí, en su blog, encontré una entrada con un título bien llamativo, de esos que le despiertan a uno el morbo ( como los de 20minutos.es). Se trataba del video de una entrevista hecha a Michael Moore. Escribí un comentario en el post. Así empezó esto.
Sra Valdés:
Se sabe bien que los errores, como los pecados, los cometemos todos o no los comete nadie. Se sabe además que admitirlos casi nunca está de más. Reconozco que un lamentable descuido me impidió ver lo que saltaba a la vista, y prometo sinceramente que en lo adelante pondré más cuiado: Valdés, no Valdez.
En cuanto a su respuesta, me temo que nada cambia. Al menos no en favor suyo.
Podría decirse que la discusión entre el periodista y el entrevistado, que se desarrolla en torno a una película que el primero confiesa no haber visto [...] termina siendo un típico intercambio entre una persona de derechas y otra de izquierdas. Uno donde, hay que decir, es el hombre de izquierdas quien merece los elogios. Esto se lo dice alguien que no se atrevería a combatir o apoyar una u otra tesis en tanto que verdades metafísicas últimas.
El texto que usted reproduce y considera como la elaboración de una idea, lamentablemente no explica -al menos no en términos humanamente inteligibles- cómo se puede llegar a la tan curiosa conclusión de que Michael Moore ha salido mal parado de esa entrevista.
El artículo no hace más que resaltar – más a modo de chisme que otra cosa – un momento en que Blitzer le sugiere a Moore que algunas personas (People that don’t like you, dice) lo consederarían un hipócrita por ser rico y a la vez ser crítico del capitalismo, lo que más o menos equivale a decir que si un empleado de oficina es ateo, o agnóstico, es un hipócrita por no ir a trabajar los días 25 de diciembre [...]
Si tuviera que acudir a una hipótesis que busque explicar tanta légèreté, la más plausible me parece la de suponer que, por alguna razón, usted está dispuesta a endosar cualquier cosa que se diga en contra de Michael Moore. Quizá porque Moore suele ser crítico de los célebres Cubanos de Miami. Quizá porque ha osado decir que en la Cuba de hoy, a pesar de los Castro, hay cosas que no funcionan del todo mal.
Atentamente,
David Morillo

Hay más…




Fotografía: Alejandra Arias
Si nuestra economía no está bloqueada como la cubana , si sobre nuestras cabezas ya no pesa una dictadura, si E.U.A no nos tiene en su lista de rogue states, si no tenemos terrorismo local ni somos objetivo de terroristas extranjeros, si no vivimos sitiados como el pueblo palestino, si no tenemos regiones separatistas, ni fundamentalismos religiosos, con todo lo que ello implica, si nuestro clima no toca extremos y nuestra tierra no es infértil, si no se nos han instalado los grandes carteles colombianos , o mejicanos, ¿ qué impide que la República Dominicana, con su poco más que modesta capacidad de producción, y que no padece de nada de lo anterior, se desarrolle ?
Corrupción, es la respuesta a la pregunta anterior. Es el foco de irradiación de todo lo que constituye un obstáculo para que este país se desarrolle. Es, además , la razón por la que usted paga dos veces por todo.
Con impuestos, usted paga por educación pública y la paga de nuevo porque lleva a sus hijos a colegios privados. Con impuestos, usted paga para que el Estado le asegure estabilidad en el suministro de electricidad y de agua potable, pero está obligado a tener una cisterna o un tinaco, una planta eléctrica o un inversor. Usted paga, con impuestos, por el mantenimiento de servicios de transporte, pero está obligado a comprar y mantener un vehículo propio. Usted paga, con impuestos, por su seguridad física, pero también tiene ( si es su caso) que comprar un arma de fuego. Usted, con sus impuestos, paga por servicios de atención médica, pero tiene que pagar por servicios privados de salud si le interesa mantenerse vivo. Todo, repito, lo pagamos dos veces. Y el que se pasa la vida pagando dos veces por todo, es un pendejo. Y Si usted es un dominicano de clase media y no se siente pendejo, es porque aparte de ser un pendejo, está ciego.
Hoy parace que solo se habla de corrupción en los medios de comunicación dominicanos. En estos días veo, no sin sorpresa, que lo que tenemos sobre la mesa es el único objeto legítimo de nuestra indignación como pueblo. Poco importa si el origen de esto es una campaña mediática y menos importa si Leonel Fernández, que por cierto, parece más un discípulo de Walter Lippmann que de Juan Bosch, anda por ahí inventándose una nueva acepción para la palabra corrupción. Los hechos, con su puño cerrado, se encargan de taparle la boca. Así que, a darle la espalda, a él y toda su cofradía de intelectualoides, y a no extraviar el foco, hermanos pendejos.
Otras veces, demasiadas veces, nos hemos preguntado lo contrario: ¿ Por qué no se calla ? ¿ Por qué tiene el reverendísimo cardenal López Rodríguez que castigarnos con esa palabrería infatigable y ensordecedora con la que, haciendo gala de la más deplorable indigencia de pensamiento, se empeña en opinar sobre absolutamente todo lo que acontece en la República Dominicana ?
Ahora sucede, curiosamente, que a pesar de su vocación de altoparlante, el bueno de Nicolás no habla. Nada. Ni una sola palabra sobre el controvertido caso de la instalación de una fábrica de cemento en el Parque Nacional Los Haitises. Hay quien dice que, dada su conocida relación con la oligarquía de Santiago, hay que ser muy tonto para esperar que el líder máximo del catolicismo criollo habra la boca para referirse al proyecto del “cemento verde”. Parece convincente.
Pero esto no tardará mucho. Podemos esperar, con sobrada confianza, que el cardenal se recuperará pronto de esta completa suspensión de su facultad crítica. La pregunta que aparece en el título dejará de tener sentido. Para entonces ( y hasta que Dios tenga tiempo de atender algunas plegarias) no se me ocurre mejor idea que, con el mismo tipo de férrea resolución con que uno decide no armar un alboroto en el dentista, tratar de reforzar en nuestro espíritu éstas palabras de Noam Chomsky: “Si no creemos en la libertad de expresión de las personas que despreciamos, entonces no creemos en la libertad de expresión”.
Puedo estar equivocado, pero me da que el trabajo de Tiken Jah Fakoly (un artista excelente que hace a Bob Marley parecer de ultra-derecha) se mantiene escondido de la curiosidad de Latinoamérica.
Aquí les dejo algo de Tiken (una buena excusa para aprender francés) a duo con la española Amparo Sánchez (Amparanoia)
Pero no es lo mismo. Preguntados si accederían a participar en un debate con el escritor Mario Vargas Llosa, los presidentes de Brasil y Venezuela respondieron de la siguiente manera:
Lula ( a CNN)
NO. Es que a un presidente no le queda tiempo para esas cosas. Después de dejar la presidencia, seguro, no habría problema, con gusto.
Chávez
NO. Yo soy un presidente. Cuando EL sea presidente, entonces debatimos.
Una coma más aquí, un punto menos allá; la cuestión es que son pocas palabras que, sin ser uno profesional en el estudio de la conducta, ni nada parecido, nos dicen mucho sobre cada uno de estos caballeros.
El sentido de la proporción me aconsejaba un título distinto para este texto. Me alertaba: “Leyendo al Cacique”. Ese, sin duda, es un título más apropiado.
Pero las cosas son como son. El presidente del gobierno Dominicano ya trae pegado su apodo. Y es Faraonel.
No es nada difícil imaginar que la hilaridad de algún lector esté siendo estimulada por una imagen en la que el máximo lider político de Quisqueya lleve sobre la cabeza, bien un Nemes, bien un tocado de plumas (Ni uno ni el otro va bien con su bigote). Si ese es su caso, tómese unos segundos antes de continuar.
Según una opinión muy difundida, al Sr. Fernández no le falta capacidad intelectual, ni una generosa dotación de facundia, ni una muy buena compresión del estado del mundo, ni visión de futuro ni nada de lo que es bueno. Un presidente de lujo. Sin embargo, la contradicción entre lo que se oye decir con frecuencia y lo que parece firme evidencia de lo opuesto, sucita dudas en muchos de nosotros.
La corrupción ha estado y está en todas partes, y la República Dominicana no escapa a esa realidad, decía Leonel hace poco más de un mes (Intentando justificar esto que estamos viviendo). A simple vista parece una perogrullada. Pero nos preguntamos si es que el privilegiado cerebro de nuestro presidente le permite pensar que el caso PRA y el caso OTTT son comparables, por ejemplo, al caso de Guido Van Wymersch; un alto jefe policial en Bruselas que fue suspendido del cargo por un escándalo de corrupción: El Sr. Wymersch parece haber modificado el reporte de evaluación de una mujer que estaba optando por un puesto de trabajo en las oficinas bajo su cargo.
El lector que no viva o no haya vivido en la República Dominicana no puede ni comenzar a imaginar cuánto progreso haría falta para que los partidos políticos de la isla Inagotable se llenaran de Guidos.
“El Plan Colombia fue un éxito”, dejó salir el mandatario, como si nada, en una entrevista que concedió al periódico El País hace menos de un mes, en Madrid. Es posible que el líder del PLD disponga de información clasificada que respalde semenjante afirmación, pero parece que la ONU, Estados Unidos y Colombia no pueden evitar estar convencidos de lo contrario.
O miente con todos los dientes, o anda bien “despistado”. Es una o es la otra. ¿ Usted qué cree?

Hace unos días, no muchos, me pasaron cierta información que parecía, a mi juicio, buena carne para un artículo. Lo que no sabía, y de eso sí que estaba seguro, era cómo iba a presentarla aquí.
Entonces hice lo que suelo hacer en casos como ese: utilizar una técnica simple, que consiste, primero, en pensar el tema/problema con la mayor intensidad de que soy capaz, y luego, dar la orden, por así decirlo, de que mi cerebro lo guarde en un lugar donde de un modo más o menos inconsciente, se siga trabajando bajo la superficie.
Casi siempre, lo que después sucede es que al volver sobre el tema descubro que el trabajo ya está hecho, y que además, salvo alguna rarísima excepción, el resultado no es tan despreciable.
Pues bien, cuando anoche decidí sacar el pastel del horno, ya no me parecía, ni mucho menos, interesante. Ya no quemaba. Y es que el hecho de que en la República Dominicana, una sentencia de nulidad matrimonial (evacuada por un tribunal ecleciástico) cueste medio millón de pesos ( por debajo de la mesa, claro) no es sino una forma más de corrupción. Después de todo, no sorprende. No aquí. No donde la corrupción, de todos los sabores y a todos los niveles, es algo a lo que ya demasiadas personas más o menos nos hemos habituado.
De ahí que decidiera no dar a la cuestión más importancia de la que merece (siempre que los clientes no sean en su mayoría funcionarios públicos) y mejor añadirla al final de una breve lista de cosas, más bien curiosas, que hasta hace poco se pensaban:
1.- Que Van Gogh se había automutilado.
2.- Que Einstein creía en dios.
3.- Que Nietzsche, desde el más allá, debía estar agobiado con el peso de la culpa por haber inspirado a Hitler.
4.- Que Borgias y Medicis, con sus asquerosos métodos, eran cosa del pasado.
Del blog de Xavier Velaszo.
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1. Imprimirle millares de huellas digitales.
2. Forrarlo de papel manila morado.
3. Sacarlo del agua y todavía leerlo.
4. Ocultar fotos viejas entre sus páginas.
5. Abrirlo en una página al azar.
6. Quitarle con lujuria la envoltura de plástico.
7. Llevárselo a una isla desierta.
8. Usar algún separador coqueto.
9. Saber a simple vista si ha sido leído.
10. Promoverlo quemando la primera edición en una plaza pública.
11. Darse el gustazo de comprarlo en pasta dura.
12. Preservar los ahorros a salvo de los ojos de los palurdos.
13. Enviarlo por correo con una carta perfumada dentro.
14. Hacer de su portada seña de identidad.
15. Apilarlo con otros: escultura fugaz.
16. Ensalivar sus hojas, hasta que se deshoje.
17. Guardarlo en una caja, ya deshojado.
18. Pagarse el lujo de reencuadernarlo.
19. Arrancarle algún prólogo infumable.
20. Fumárselo.
21. Leerlo cuasientreabierto, para no maltratarlo.
22. Imprimirle la huella de un beso en la última página.
23. Ahorrar mediante la edición de bolsillo.
24. Camuflarlo bajo la cubierta de un catecismo.
25. Toparse con un cheque sin cobrar dentro de la solapa.
26. Cambalacharlo en una librería de viejo.
27. Despatarrarlo un poco, de los puros nervios.
28. Lanzarlo en llamas a la casa del autor.
29. Envenenar sus hojas con pétalos cautivos.
30. Leerlo durante un baño de burbujas.
31. Olisquear el perfume de su última lectora.
32. Echarlo por la ventana y correr a rescatarlo.
33. Masajear las encías de un cachorro bibliófago.
34. Olvidarlo en un tren y comprarlo otra vez, sin mayor drama.
35. Aplastar a un mosquito impertinente.
36. Inspirar más incisos de esta lista de atavismos.
| Português | Español |
| Grandola, Vila Morena | Grandola, Villa Morena |
| Grandola, vila morena | Grandola, Villa Morena |
| terra da fraternidade | tierra de fraternidad |
| povo e quem mais ordena | el pueblo es quien más ordena |
| dentro de ti o cidade. | dentro de ti, oh ciudad |
| Dentro de ti o cidade | Dentro de ti, oh ciudad |
| povo e quem mais ordena | el pueblo es quien más ordena |
| terra da fraternitate | tierra de fraternidad |
| Grandola, vila morena. | Grandola, Villa Morena |
| Em cada esquina un amigo, | En cada esquina un amigo |
| en cada rosto igualdade | en cada rostro igualdad |
| Grandola, vila morena | Grandola, Villa Morena |
| terra da fraternidade | tierra de fraternidad |
| Grandola, vila morena | Grandola Villa Morena |
| em cada rosto igualdade | en cada rostro igualdad |
| povo e quem mais ordena | el pueblo es quien más ordena |
| dentro de ti o cidade. | dentro de ti, oh ciudad |
| A sombra duma azinheira | A la sombra de una anciana |
| que ja nao sabia a idade | de la que no sabía su edad |
| jurei ter por companheira | juré tener por compañera |
| Grandola, vila morena. | Grandola, Villa Morena |
| Grandola a tua vontade | Grandola, tu voluntad |
| jurei ter por companheira | juré tener por compañera |
| a sombra duma azimnheira | a la sombra de una anciana |
| que ja nao sabia idade. | de la que no sabía su edad |
No siendo yo bueno para recordar fechas, nada tiene de sorprendente que haya dejado pasar la oportunidad de escribir, antes de ayer y no hoy, algo sobre este hombre tan importante para mi. Que nació un día 18 de mayo.
Cuando una casualidad, no sé exactamente cuándo, trajo por primera vez a mis manos un libro que lleva por título La educación y el orden social, no tardé mucho en darme cuenta: Lo que tenía allí no era cualquier cosa, no señor. Es más, no será exageración decir que en esta vida mia, y me gusta pensar que es mia, hay un antes y un después de Bertrand Russell.
No es fácil decir en pocas palabras por qué hay que leer a este señor; y en lugar de intentarlo ahora ( que voy justo de tiempo), me limitaré a extenderles uno que, en mi opinión, está entre sus consejos más útiles:
“En todas las actividades es saludable, de vez en cuando, poner un signo de interrogación sobre aquellas cosas que por mucho tiempo se han dado como seguras”
Confíen. A la primera oportunidad, echen mano a un libro de Russell. Luego me lo agradecen.

Están en algún sitio / concertados
desconcertados / sordos
buscándose / buscándonos
bloqueados por los signos y las dudas
contemplando las verjas de las plazas
los timbres de las puertas / las viejas azoteas
ordenando sus sueños sus olvidos
quizá convalecientes de su muerte privada
nadie les ha explicado con certeza
si ya se fueron o si no
si son pancartas o temblores
sobrevivientes o responsos
ven pasar árboles y pájaros
e ignoran a qué sombra pertenecen
cuando empezaron a desaparecer
hace tres cinco siete ceremonias
a desaparecer como sin sangre
como sin rostro y sin motivo
vieron por la ventana de su ausencia
lo que quedaba atrás / ese andamiaje
de abrazos cielo y humo
cuando empezaron a desaparecer
como el oasis en los espejismos
a desaparecer sin últimas palabras
tenían en sus manos los trocitos
de cosas que querían
están en algún sitio / nube o tumba
están en algún sitio / estoy seguro
allá en el sur del alma
es posible que hayan extraviado la brújula
y hoy vaguen preguntando preguntando
dónde carajo queda el buen amor
porque vienen del odio
(Mario Benedetti)